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Especial mención se merecen el legendario Cortijo del Fraile, la ruta del cine con algunos escenarios en los cuales se rodaron los western spaghetti y las antiguas minas de Rodalquilar cuyas galerías han modelado un paisaje casi lunar, en una montaña de gran riqueza geológica.
El tiempo se ha detenido en El Cortijo El Campillo. Aquí sólo oiremos el gallo por las mañanas, el búho chico por las noches, los grillos, las chicharras y algún rebuzno. El amanecer y el ocaso nos regalarán una luz menos intensa que nos dejará distinguir todos los matices y redescubrir la belleza. De noche veremos un cielo repleto de estrellas, sin focos, faros o luminosas que nos eclipsen el universo. En medio de la nada y cerca de todas partes existe un remanso de paz. Un paisaje mágico que te ofrece espacio para vivir, sentir, oler, escuchar, soñar, disfrutar… simplemente SER. |